En la lista de los animales en peligro de extinción de este año hay especies marinas que se encuentran en especial situación de vulnerabilidad. Cuáles son y los principales factores que las dejan en riesgo.
Las especies marinas no quedaron por fuera de los peligros en los cuales se encuentran muchas variedades de la fauna de todo el mundo.
Cada año se renueva el listado de los representantes de la biodiversidad que requieren protección especial por su condición vulnerable.
En el caso de las especies marinas hay muchos indicadores que constituyen amenazas severas. Sucede que el cambio climático es un factor determinante.
La temperatura de la tierra y la de las aguas están estrechamente relacionadas. De este modo, muchos ejemplares se ven afectados por los cambios en las particularidades de sus hábitats.
A todo esto, se suma, como sucede desde hace décadas, la actividad humana. Por acción u omisión desde la pesca indiscriminada hasta la caza furtiva se alteran los ecosistemas y empeora el contexto para las especies marinas.

Pero ¿Cuáles son los nombres que se encuentran dentro del ranking 2025 de animales peligro de extinción?
Las especies marinas más amenazadas
Las especies marinas en peligro de extinción son muy diversas en cuanto a sus características, comportamientos y particularidades:
Osos polares: Los osos polares no pueden vivir sin hielo y esta es la principal razón por la cual están en peligro. Si el cambio climático avanza al ritmo actual su hábitat se reducirá a niveles en los cuales su supervivencia será cada vez más difícil. Un punto crítico que da cuenta del contexto de esta especie marina es que solo en caso de contar con hielo pueden cazar presas para alimentarse. Su principal ingesta son las focas que asoman por los respiradores y a las cuales atrapan desprevenidas. Según los expertos, el derretimiento de los polos como la Antártida y Groenlandia está avanzando a velocidades inusitadas, incluso no previstas en los cálculos de los investigadores. Esto también da por resultado períodos de frío más cortos y de menor intensidad por lo cual la temporada de caza para los osos también disminuye. En los últimos registros se verificó que, por todos estos motivos, en cada invierno pierden peso en un promedio de 7 kilos por ciclo.
Ángeles de mar: Son pequeños organismos traslúcidos que cumplen un rol fundamental en la cadena alimenticia para las especies marinas. Estos moluscos de la familia de las babosas o caracoles cuentan con alas que son sus extensiones mediante las cuales se desplazan en el agua. De estos ejemplares se alimentan las ballenas, las aves marinas y muchos ejemplares más. El principal problema en este caso es la acidificación de los océanos, producto del calentamiento del agua, que afecta a la composición biológica de los ángeles de mar. Pero, además, en caso de extinguirse sería el primer paso de la desaparición de muchos otros que se alimentan de ellos.
Esturión Beluga: Esta especie tiene un comportamiento migratorio entre mares y ríos ya que, en estas últimas aguas, realiza su desove para su reproducción. Es una variedad longeva, que necesita más de dos décadas para reproducirse y sus ejemplares más antiguos cuentan con más de cien años de edad. Lo que están reportando los especialistas en biodiversidad marina es que no se está produciendo el recambio generacional y el principal motivo podría ser la caza ilegal por el comercio del caviar, de su piel y de su carne, tres productos muy cotizados en el mercado. Por este motivo se han implementado programas de protección, pero las perspectivas no son positivas.
Arrecifes de Corales: estos organismos fotosintéticos son unicelulares y su existencia es fundamental para el funcionamiento de los ecosistemas marinos. El problema es que son seres muy sensibles a la luz solar y su reproducción puede ser tan veloz que, a medida que se expanden, generan un desbalance en todo el resto del hábitat. Aquí también, una vez más, incide la problemática del cambio climático y el consecuente calentamiento de las aguas. La elevación de las temperaturas marinas, en suma al sobre estímulo de la luz solar por los derretimientos en las zonas polares, produce una súper población de corales con sus correspondientes crisis en las cadenas alimentarias. En este caso no es la especie en sí misma la que está en peligro de extinción, sino que es la que puede generar una enorme cantidad de desapariciones como efectos colaterales por su alteración a causa del calentamiento global.

Todas las especies marinas son importantes para la vida en los océanos y su existencia depende de las decisiones políticas que se tomen en el futuro inmediato. A lo expuesto en la lista del 2025 por los expertos le queda como cuenta pendiente las respuestas de las comunidades y de las autoridades.