Cola de una ballena jorobada asomando en la superficie del mar, con el fondo de una isla verde y montañosa.
Una ballena jorobada se despide del mundo de la superficie, dejando ver su cola manchada y adornada con percebes antes de sumergirse en las profundidades.

La campaña proteccionista que propone adoptar ballenas

La original campaña que se propone desde una provincia argentina para proteger a las ballenas. En qué consiste este plan y cómo se invita a las comunidades a involucrarse con el conservacionismo.

En la provincia de Chubut se propone adoptar ballenas como una forma de colaborar con su conservación. Pero ¿En qué consiste esta campaña para ayudar a una especie declarada en peligro de extinción?

A partir de un episodio sucedido en noviembre del 2024 en el cual se detectaron 21 ballenas muertas en la zona de Península Valdés, en Chubut, surgió una idea. Esta propuesta reúne a la comunidad científica, a la población, al estado y a las organizaciones no gubernamentales. 

Se trata de un proyecto que invita a adoptar una ballena para recaudar fondos. Esta acción tiene la misión de sumar los recursos que se necesitan para proteger a los cetáceos y evitar nuevos eventos como el de la primavera pasada. 

De todas las ballenas que existen la que habita la Patagonia argentina es la Franca Austral. Esta variedad lleva más de un siglo en peligro de extinción amenazada por la caza furtiva. 

Por esta razón se ha declarado a las aguas patagónicas por donde las ballenas transitan zonas protegidas. En relación a esto, el Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral ha informado un descenso de 100 mil a 7 mil ejemplares durante las décadas de persecución.  

Además, en Argentina existe la Ley Nacional N° 23.094/84 la cual declara a las ballenas Monumento Natural y apunta a la defensa de su supervivencia y protección. 

Gracias a todas las medidas impulsadas desde los estados provinciales y nacionales, y al compromiso de la comunidad, todos los años Chubut recibe la visita de las ballenas. Entre los meses de junio y noviembre, llegan justamente a Península Valdés con el fin de reproducirse y criar.  

La ballena Franca Austral tiene la particularidad de transitar procesos de reproducción espaciados en los cuales una hembra puede tener cría cada tres años. De este modo, la conservación y recuperación de la especie son procesos delicados y lentos. 

A las capturas que las ballenas han enfrentado durante años, en tiempos de crisis climática se suman la contaminación y la sobrepoblación de embarcaciones. Es entonces que en la actualidad los peligros de intoxicación y de ser embestidas por buques las ubican en una situación de extrema vulnerabilidad. 

Sobre el plan de para adoptar una ballena

Una de las principales amenazas que hoy sufren las ballenas en los océanos es la presencia de plásticos. Estos agentes externos son dañinos ya sea por lesiones, ingestas e intoxicaciones que pueden derivar en perturbaciones de la salud y, en casos, de muerte. 

También se suma la contaminación sonora que cada vez va más en aumento en los mares por las embarcaciones. Estos ruidos les impide el intercambio de señales entre ellas y les genera estrés y dificultad para la caza. 

Otro de los asuntos que preocupa a la comunidad de Península Valdés de cara a la preservación de las ballenas es el avance de la contaminación por químicos. Hidrocarburos derivados del petróleo, metales pesados y pesticidas derivados de la agricultura son tóxicos nocivos para la fauna marina. 

El pilar fundamental para proteger a las especies es la investigación científica. En este contexto, desde el Instituto de Conservación de las Ballenas, también conocido como ICB, se elaboró una estrategia particular. 

El Programa de Adopción de ballenas ya cuenta con más de 2.300 suscripciones que consisten en donaciones destinadas a investigar, educar y difundir. 

Esta propuesta está inspirada en otra anterior surgida en 1991 a partir del trabajo de Roger Payne también en la región. En aquel momento se hizo una convocatoria para adoptar ballenas mediante un programa del Ocean Alliance para ayudar a los animales de Argentina

Desde las organizaciones involucradas también se difundieron otras formas en las cuales las personas pueden contribuir con las ballenas desde sus hogares:

  • Adoptar estilos de consumo más conscientes y responsables
  • Minimizar el uso del plástico
  • Reemplazar bolsas y recipientes por reutilizables
  • Informarse sobre las consecuencias que tienen los plásticos en los océanos
  • Difundir información y compartir datos útiles con la comunidad

La preservación de las ballenas en los océanos es fundamental para la continuidad de los ecosistemas marinos. El compromiso de las poblaciones con esta especie es de gran ayuda al trabajo que realiza la ciencia y es una causa colectiva que involucra a todos.