Las más recientes revelaciones sobre los hallazgos de la agencia del espacio más famosa en sus relevamientos de los océanos. Qué descubrieron los investigadores sobre la capa más profunda submarina.
Los océanos son motivo de investigación desde hace décadas para la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio, también conocida como NASA.
El nuevo satélite llamado Surface Water and Ocean, al cual se lo menciona como SWOT, fue especialmente diseñado para conocer todo sobre el fondo del mar.
En el inicio del 2025 el organismo difundió los primeros resultados obtenidos gracias a esta nueva herramienta de observación súper desarrollada. Se trata de un análisis de la masa tectónica en la intra superficie oceánica.
Entre los datos más sorprendentes se encuentra la confirmación de la presencia de colinas y volcanes submarinos nunca antes detectados.
Las nuevas visualizaciones también incluyen detalles como la existencia de miles de pequeños accidentes geográficos nunca antes explorados. También se dio a conocer especificaciones sobre ubicaciones bajo sedimentos y capas de hielo.
Todas estas novedades surgieron a partir de la implementación de una tecnología muy disruptiva en comparación con las anteriores herramientas de precisión. El SWOT consiste en un radar interferométrico que cuenta con rigurosidad implementada por primera vez en la historia.
Por supuesto que estas técnicas satelitales también son muy útiles para el trabajo que realiza la NASA en función al cambio climático. Resulta que las instancias de medición del satélite son de mucha ayuda para las tareas de evaluación de los recursos hídricos.

También se puede utilizar para el nuevo equipamiento para prevenir eventos meteorológicos extremos como inundaciones o sequías.
Un paso más de la agencia del espacio por el conocimiento de los océanos que, sin embargo, no es el primero…
La NASA y una larga historia de investigación en los océanos
Las expediciones en los océanos de la NASA tienen un largo historial. Un ejemplo son las pruebas realizadas en los mares para entrenar a los astronautas antes de la llegada a Marte o la Luna.
A partir de la década de 1970 y hasta el presente la agencia continúa investigando sobre los océanos. lo que ha sucedido es que con el correr del tiempo van sumando cada vez más tecnología específica.
El primer registro data de 1978 y fue realizado con un satélite llamado SEASAT. Ya en aquel momento una de las principales inquietudes de los investigadores tenía que ver con el clima y sus variaciones.
Lo que se inició como activaciones para apoyar la carrera en el espacio hoy está en especial dirigido a estudiar la crisis climática. Es por eso que la tarea que ejecuta el organismo en los océanos siempre está en los primeros planos de los foros ambientalistas

Ya en estudios más recientes se obtuvieron resultados de rastreos obtenidos por satélites de última generación. Durante todo el 2024, por cierto, los equipamientos fueron destinados a obtener resultados sobre el calentamiento global y cómo esto afecta al agua marina.
Mediante sus búsquedas en los océanos la NASA, además, obtuvo información relevante respecto a lo que ocurre en otras partes del universo. La ciencia ha corroborado así que en otros planetas puede haber presencia de agua.
Hoy en día hay equipamiento en forma de robot recorriendo los océanos para obtener información. Estos dispositivos contienen sensores capaces de medir y monitorear con suma precisión y, con esos datos, se procesan resultados de alto alcance.
Una de las noticias más relevantes de los últimos años que se difundieron a partir del trabajo de la agencia es el cambio del color del mar. De este modo se confirmó que el calentamiento global es uno de los grandes responsables de las variaciones en las tonalidades de los océanos.

Los reportes aseguran que el mar es cada vez más verde a causa de la sobrepoblación de especies de algas. La penetración de los rayos del sol, por el derretimiento del hielo, genera este proceso y las fotos obtenidas por los satélites de la NASA presentan evidencias elocuentes al respecto.
Sin dudas el aporte que ofrece la NASA para el conocimiento de los fenómenos ocurridos en los océanos es invaluable en la carrera contra el cambio climático.