
En 1973 el valor de los recursos de minerales extraídos de los océanos era de 1.000 a 1.500millones de dólares, aproximadamente; sólo del 2 al 3% de la producción minera mundial. Sin embargo, en ciertos países los recursos minerales del mar representan un importante papel económico. Así, un cuarto de la producción japonesa de carbón proviene de minas submarinas, y la casi totalidad del magnesio que se produce en Estados Unidos se extrae del agua de mar. Las principales sustancias minerales explotadas son, según su valor, el carbón, los minerales disueltos en el agua de mar, las arenas, las gravas y el estaño, cuya explotación se concentra en las márgenes continentales y se efectúa a baja profundidad, del orden de unos cuarenta metros, en proximidades de la costa. Técnicamente, los minerales del fondo del mar se recuperan por medio de dragas. En cuanto a las prolongaciones submarinas de minas terrestres, se explotan en general a partir de túneles excavados desde tierra o islas artificiales. Las expensas de la industria oceanológica en el campo de la explotación de los productos minerales no energéticos llegaban en 1973 a 200millones de dólares.
LA EXTRACCION DE LOS MINERALES DISUELTOS EN EL AGUA DE MAR
El agua de mar contiene la mayoría de los elementos naturales: un litro tiene, como promedio, 35 g de elementos disueltos y se calcula que, si se extrajeran todos los minerales del océano y se repartieran sobre las tierras emergentes, formarían una capa de 150 m de espesor. Las cantidades de sales disueltas en el agua de mar son, en efecto, muy variables. La mayoría están presentes sólo en cantidades mínimas y resultan difícilmente explotables. De hecho, los nueve elementos más importantes constituyen el 99% del total.
Actualmente cuatro sustancias se extraen en forma comercial: sodio y cloro, bajo la forma de cloruro de sodio (sal marina), cuya explotación es muy antigua. Por otra parte, el sodio y el cloro representan cerca del 85% de los elementos disueltos. Se explotan asimismo el magnesio y el bromo que se produce, casi exclusivamente, a partir del agua de mar. En unos sesenta países existen de 2 a 300 instalaciones de recuperación de minerales disueltos en agua de mar cuyo valor comercial en 1973 era del orden de 500 a 600millones de dólares. En los Estados Unidos la compañía Dow Chemical extrae del agua de mar en Texas el 90% de la producción de magnesio que en 1973alcanzaba las 125.000 t evaluadas en 96 millones de dólares. Hace algunos años la Dow Chemical ensayó extraer oro del agua de mar, pero el volumen de agua que era necesario tratar hizo que el costo de la operación resultara prohibitivo.
Los océanos son también una reserva casi inagotable de hidrógeno pesado o deuterio, que se utiliza en ciertas reacciones de fusión y cuya producción podría desarrollarse en el futuro. Por último, el mar es una inmensa reserva de agua dulce que, por supuesto, no puede considerar como un mineral, pero cuya importancia económica es fundamental. En el trascurso de los últimos años, y gracias a los rápidos progresos de las técnicas de desalinización, se ha desarrollado rápidamente la producción de agua dulce a partir del agua de mar. También se ha considerado bajo una forma original la explotación de los recursos minerales de los océanos. En efecto, ciertos organismos marinos, animales y vegetales, concentran en sus esqueletos o en sus tejidos minerales disueltos en el agua de mar en proporciones considerables: ciertas algas concentran hasta 100.000 veces el iodo marino y algunos peces concentran en sus esqueletos varios millones de veces ciertos metales disueltos en el agua de mar, como el plomo, el zinc o el cobre, cuya recuperación podría encararse con éxito.
LA EXPLOTACION DE LOS YACIMIENTOS DE MINERALES DEL FONDO ROCOSO
La explotación de los depósitos consolidados de los fondos marinos está constituida generalmente por la extensión en el mar de operaciones realizadas en tierra. Este es, particularmente, el caso de ciertas minas de carbón en Japón, Canadá y Gran Bretaña, así como los yacimientos de hierro frente a las costas de Terranova. En total, repartidas en quince países, existen en el mundo más de cien minas submarinas que producen carbón, hierro, estaño, níquel, cobre y piedra caliza. Sin considerar sus costos de funcionamiento, en general más altos y sus condiciones de explotación más difíciles, estas operaciones poco difieren de la producción minera terrestre. Del mismo modo, se explotan yacimientos de azufre y barita en Estados Unidos y de potasio en Gran Bretaña. La producción de barita en Alaska es de apenas un millón de dólares. En cuanto a la producción de azufre, está limitada por la disponibilidad de importantes reservas de azufre, subproducto del tratamiento de hidrocarburos y por el impacto de los precios de la energía sobre el costo de la extracción. Una sola mina se explota hoy en Luisiana, cuya producción anual de 1,5 millón de toneladas está evaluada en 28 millones de dólares.
