DIFERENTES TIPOS DE ACUACULTURA

DIFERENTES TIPOS DE ACUACULTURA

La acuacultura puede practicarse en diferentes formas, algunas de ellas muy antiguas. Se puede comenzar por criar ejemplares jóvenes capturados en un medio natural, tipo de acuacultura que se practica tradicionalmente en el Asía Sudoriental donde se crían milkfish, mújoles y algunas especies de camarones en diques instalados a lo largo de las costas. En Italia, la “vallicultura” se practica desde hace mucho tiempo y consiste en retener los peces en lagunas por medio de barreras durante su migración hacia la costa y dejarlos crecer hasta un tamaño comercial. En general, se trata de anguilas, mújoles y róbalos. A veces los vallicultores llenan de peces sus lagunas con alevinos capturados a lo largo de las costas, para obtener mejores rendimientos. Este tipo de acuacultura permite solamente rendimientos bastante pobres, del orden de los 200kg por hectárea. Sin embargo, representa, junto con la conquilocultura, lo esencial de la producción acuácola marina de hoy en día. Además, es particularmente apropiada para los países en desarrollo porque requiere escasas inversiones de capital, pero sí, superficies importantes. Uno de los principales inconvenientes de esta forma de acuacultura es el de la provisión de alevinos, es decir, disponer de éstos en cantidades suficientes en un momento dado. Pero su captura en el medio natural es irregular, a menudo difícil y, en general, de precio elevado.

Otro tipo de cría consiste en capturar hembras fecundadas en el medio natural, que se hacen desovar en un medio controlado. Luego se abren los huevos para obtener larvas y alevinos, que son los que se crían. La práctica se hace con anguilas y ciertas especies de camarones, especialmente en Japón y puede aplicarse a crías en medio natural o artificial con rendimientos elevados, del orden de 10 t por hectárea y por año. 

Una variante consiste en ensayar el incremento de la productividad natural por medio de lanzamiento de alevinos producidos en medio artificial, lo que se practica con los salmones en los Estados Unidos y en los países escandinavos. Veremos que una de las dificultades de este tipo de cría consiste en que la reproducción controlada en medio artificial es compleja y no ha podido ser dominada hasta hoy sino en un escaso número de especies. Además, esta clase de cría depende también del medio natural para la provisión de hembras fecundadas. Para liberarse de estas dificultades en el aprovisionamiento, desde hace varios años se tiende a la reproducción en un medio artificial del ciclo completo de la vida. Este tipo de acuacultura que se realiza desde hace tiempo para especies de agua dulce, como la trucha o el pez gato, está restringido a unas pocas especies marinas, como algunos camarones. La reproducción completa del ciclo de la vida en pocas oportunidades ha pasado de la etapa de laboratorio. Sin embargo, la mayor parte de los esfuerzos emprendidos recientemente en el ámbito de la acuacultura se dirigen en esta dirección.

UNA PRODUCCION TODAVIA MODESTA

En 1973 la producción mundial de acuacultura era de 5 a 6 millones de toneladas. Se trataba, sin embargo, en lo esencial, de especies de agua dulce. La cría de especies marinas representaba solamente unos 2 millones de toneladas y en su mayor parte provenía de la conquilocultura. El desarrollo de la acuacultura marina es también muy desigual, según los países y las especies de que se trate. Se ha logrado sobre todo en Japón, donde se dispone de pocas tierras cultivables y, por lo tanto, dirigido tradicionalmente hacia los océanos para obtener lo esencial de su producción alimentaria. Además, ese país dispone de numerosos sitios naturales propicios para la acuacultura. La producción acuácola japonesa alcanzaba en 1973a 780.000 t, es decir, algo más del 7% de la producción de sus pesquerías, que era de 10,7millones de toneladas y comprendía principalmente las ostras, las seriolas, ciertos camarones y un alga llamada nori. En el Asia Sudoriental está bastante desarrollada la cría de peces marinos y, en menor medida, de crustáceos. Se trata de una actividad artesanal cuya producción resulta difícil de evaluar y que en su mayor parte se dedica al autoconsumo. Fuera de la conquilocultura, en los otros países la acuacultura sigue siendo muy limitada. Existen algunas crías de salmones y de camarones en los Estados Unidos cuya producción está aún poco desarrollada.

Desde hace algunos años, sin embargo, ha sido motivo de un renovado interés, en particular en los países cuyas importaciones de productos del mar son importantes. En Japón, Estados Unidos o Francia, la demanda creciente de productos del mar sólo puede satisfacerse por medio del aumento de las importaciones. Sin embargo, esta solución es provisoria porque, como hemos visto, la producción de las pesquerías tiende a estancarse y las reservas de las especies más solicitadas están, en su mayor parte, sobreexplotadas. Entonces el paso de la pesca a la acuacultura aparece como un medio de paliar el desequilibrio cualitativo de la oferta y la demanda de productos del mar y de reducir el déficit de los balances comerciales de estos productos. Los esfuerzos dirigidos actualmente al desarrollo de la acuacultura se dedican esencialmente a un número limitado de especies de lujo como los crustáceos, el salmón y los peces planos. Se estima, sin embargo, que las técnicas desarrolladas para la cría de estas especies podrían adaptarse en seguida a la producción masiva de algunas más baratas dedicadas a incrementar la producción de alimentos de los países en desarrollo.