
Una producción de Greenpeace y Cimarrón que combina belleza natural y urgencia ambiental. “Animales en peligro”, conducida por Natalia Oreiro, invita a redescubrir las especies más amenazadas de Argentina, Chile y Colombia a través de una travesía documental que conecta emoción, ciencia y acción.
La mirada oceánica de una misión continental
La nueva serie documental “Animales en peligro”, disponible en Flow, marca un hito en la alianza entre el arte audiovisual y el activismo ecológico. Producida por Greenpeace junto a Cimarrón y narrada por Natalia Oreiro, la serie se sumerge en los ecosistemas más frágiles del continente, desde los Esteros del Iberá hasta las costas chilenas y los bosques colombianos. La actriz uruguaya, símbolo de compromiso ambiental, presta su voz para guiar a una generación que observa cómo la biodiversidad retrocede ante el avance humano. Durante seis episodios, tres jóvenes influencers —Celeste Giardinelli de Argentina, Roberttson de Chile y Sara Samaniego de Colombia— se adentran en territorios remotos para buscar animales que rozan la desaparición: el aguará guazú, el pingüino penacho amarillo, el oso andino, el yaguareté, el huemul y el chungungo, una nutria marina cuya presencia aún sobrevive entre acantilados y corrientes frías del Pacífico sur.
Narrativa, ciencia y emoción
Lejos de los formatos convencionales, “Animales en peligro” combina lenguaje cinematográfico y precisión científica. El guion, creado por Eugenia Ratcliffe, articula testimonios de investigadores, ambientalistas y comunidades locales que trabajan en primera línea de conservación. Cada capítulo no solo retrata a una especie, sino que traza una cartografía de su hábitat, mostrando el delicado equilibrio entre fauna, suelo y mar. Greenpeace participa no solo como coproductor, sino también como garante de coherencia ambiental: la organización supervisó cada locación para asegurar prácticas sostenibles durante el rodaje. Su director de contenidos, Ignacio Oruezabala, enfatizó que el objetivo no era solo registrar belleza, sino despertar empatía activa en el espectador. Así, el documental se convierte en un puente entre la contemplación y la acción.

Natalia Oreiro: voz de un mensaje continental
El rol de Natalia Oreiro trasciende la narración. Su participación simboliza la fusión entre cultura popular y conciencia ecológica. “Animales en peligro” se apoya en su presencia para transmitir la idea de que la lucha por la naturaleza no pertenece a un grupo especializado, sino a todos. Oreiro no aparece en escena; su voz guía, emociona y contextualiza. A través de ella, Greenpeace logra conectar con públicos jóvenes que consumen historias visuales antes que informes técnicos. Su tono es sereno pero urgente. Frente a cada especie, su narración invita a pensar en la cadena invisible que une a los océanos con los bosques, al aguará con el mar, y a la vida humana con la salud del planeta. En esa conexión está el verdadero corazón del proyecto.
Argentina, Chile y Colombia: un mapa de desafíos
Cada país aporta un testimonio distinto del deterioro ambiental regional. En Argentina, el avance agroindustrial amenaza los humedales donde sobrevive el aguará guazú y el pingüino penacho amarillo. En Chile, el chungungo refleja la tensión entre la economía costera y la conservación marina. En Colombia, el oso andino resiste en zonas donde la deforestación y la minería ilegal arrasan ecosistemas clave. El recorrido audiovisual revela que la frontera entre estos países es solo política: las amenazas son compartidas. El cambio climático y la expansión humana no reconocen límites administrativos. De allí que Greenpeace insista en el trabajo coordinado de la región, promoviendo conciencia transnacional y políticas conjuntas.Una serie con propósito global
“Animales en peligro” no busca solo entretener, sino transformar la mirada del espectador. Cada episodio funciona como un espejo ético: muestra lo que está en juego cuando la humanidad ignora su vínculo con la naturaleza. Flow, al ofrecer esta producción en formato On Demand, facilita que el público urbano se acerque a problemáticas remotas. La serie representa el nuevo lenguaje de la comunicación ambiental: visual, empática y basada en hechos. Es también una forma de resistencia cultural ante la indiferencia. En tiempos donde las imágenes virales dominan el discurso, Greenpeace utiliza la narrativa documental como herramienta para volver a mirar, con respeto, a las criaturas que nos precedieron.
Más información en: Animales en peligro la serie de Greenpeace y Natalia Oreiro
