La implicancia del Tratado de Alta Mar y por qué este acuerdo que incluye un pacto de 60 naciones es fundamental para la conservación de la biodiversidad. Cuáles fueron las firmas decisivas y la historia detrás de este momento histórico para el cuidado del medio ambiente.
El Tratado de Alta Mar ha llegado a una resolución favorable para el futuro de los océanos.
Este primer acuerdo internacional ya tiene validez y vincula a todos los países que se suscriben a la causa de la protección de las aguas.
Pero ¿Cuáles son los alcances del Tratado de Alta Mar? Se trata de un documento que llegó a las 60 ratificaciones y que aguarda su inminente ingreso en vigencia. Entre los principales grandes temas que aborda se encuentran los siguientes:
- Resguardo y conservación de la biodiversidad
- Regulación de la actividad marítima
- Normativa que abarca las dos terceras partes de la superficie marina

El Tratado de Alta Mar tiene una trascendencia fundamental para la continuidad de la lucha contra el calentamiento global. Vale recordar que cada uno de los puntos del texto fue elaborado y chequeado junto a la comunidad científica que aportó debates durante más de una década.
Luego de dichos y contradichos durante el primer semestre, y tras falsas presunciones de acuerdo que no prosperaron, por fin hubo consenso: el pasado 19 de septiembre se logró el pacto entre las naciones.
Desde el año 2023 la Organización de las Naciones Unidas llevó adelante un seguimiento en conjunto con las principales agrupaciones ambientalistas. Gracias a la presión social y a la decisión política de varios líderes, entonces, las adhesiones fueron viables.
La noticia llegó durante la Asamblea General de la ONU, momento en el cual coincidieron varios mandatarios y funcionarios.
Según quedó establecido el ingreso en vigencia tiene una prórroga de 120 días por lo cual se espera para el mes de enero de 2026 un inicio oficial.
En el pasado, el primer nombre propio europeo que se sumó a la lista de ratificaciones fue España. Si bien se esperaba que, por este este país pionero el resto de los integrantes de la Unión Europea fueran de la partida, lo cierto es que demoró bastante.
Los nombres finales que sumaron sus firmas para lograr el pacto fueron Marruecos, Sri Lanka, Sierra Leona y San Vicente.
La pregunta que se hace el mundo en estas circunstancias es que sucederá con el proyecto muy avanzado de Estados Unidos de extraccionismo en aguas profundas.
Según algunas de las principales voces autorizadas el Tratado de Alta Mar llegó en el momento indicado para dar herramientas legales a la defensa de las aguas internacionales.
Los antecedentes del Tratado de Alta Mar
Para alcanzar el hito del Tratado de Alta Mar fueron necesarios más de veinte años de trabajo.
La ONU presionó por décadas apostando a que los líderes mundiales coloquen la problemática en el foco principal de las agendas climáticas.
Luego de mucha insistencia para concientizar sobre la importancia de la salud de los mares para el planeta, recién en 2023 se inició la etapa de ratificaciones.
La primera nación que ofreció su firma fue Palaos y, así, se dio el inicio de un camino de pedidos permanentes. El número necesario era 60, o más, una cifra real de países que debían ratificar para que el acuerdo se logre.
La paradoja es que lograr las firmas, lo cual llevó tanto tiempo y trabajo, no es el fin en sí mismo sino un primer paso para el verdadero comienzo. De aquí en más se inicia un proceso por el cual habrá nuevas reglas para los océanos.
Según el propio Tratado de Alta Mar será en la primera COP posterior a la obtención del total de las firmas donde se expondrán las primeras propuestas. Esto significa que en la conferencia del 2026 habrá exposiciones importantes de cara a su implementación.
¿Qué depara la próxima COP30 de Brasil a desarrollarse en el próximo mes de noviembre? Sin dudas el tema de los océanos estará en el centro de la lista de temas y el logro del tratado será profundizado por los disertantes.
De esta manera se abre un inminente capítulo en la cuestión de la preservación de los océanos, sin dudas, una de las claves del futuro climático del mundo.
