
Varias organizaciones de la pesca artesanal, junto con Oceana, presentaron un conjunto de cinco acciones enfocadas en revertir la crítica situación de la merluza común tras más de una década de sobreexplotación y sin señales claras de recuperación.
Esta especie representa la base laboral para aproximadamente tres mil pescadores y pescadoras en el sur del país, por lo que se mantiene como un recurso esencial dentro de la economía del sector.
Aunque la Ley de Pesca contempla la obligación de ejecutar planes de recuperación cuando una pesquería llega a un estado crítico, esta disposición no ha sido aplicada.
Propuesta de medidas generales para la recuperación
Las organizaciones del sector elaboraron cinco propuestas dirigidas específicamente a revertir la escasez de la merluza común, una propuesta que es seguida de cerca por las organizaciones ambientalistas, como Greenpeace Chile.

Prolongación de la veda reproductiva
La merluza se encuentra bajo veda cada mes de septiembre, aunque los pescadores plantean extender ese periodo con el fin de fortalecer su protección, postura respaldada por académicos, organizaciones sociales y quienes trabajan en el rubro.
Congelamiento de la huella de arrastre
La propuesta busca frenar que la flota industrial amplíe su actividad de pesca de arrastre hacia zonas que no han sido afectadas por esta técnica.
Protección de los caladeros artesanales
La disminución de merluza en áreas donde tradicionalmente se ha capturado se relaciona con la presencia de la flota de arrastre, por lo que se plantea establecer estos caladeros como espacios exclusivos para la pesca artesanal.
Control de la pesca ilegal y certificación de origen
Se propone aumentar la fiscalización a lo largo de toda la cadena productiva, desde la captura hasta el comercio, mediante herramientas tecnológicas y análisis de datos que permitan mejorar el control estatal.
Adicionalmente, y conforme a lo indicado en la ley de fraccionamiento, se busca que Sernapesca implemente un sistema de certificación para las flotas según zona, riesgo o lugar de desembarque, con el objetivo de garantizar trazabilidad y prácticas sustentables.

El llamado a recuperar la merluza común
Pescadores de distintas regiones han exigido medidas inmediatas para resguardar sus áreas de trabajo. Rodrigo Gallardo, dirigente artesanal de Caleta Portales en Valparaíso, expresó la necesidad de asegurar los espacios históricos de labor para permitir que las futuras generaciones cuenten con una actividad estable.
En la región del Biobío, el dirigente Omar Méndez, del Sindicato de Pescadores de Cocholgüe, sostuvo que es necesario limitar la pesca industrial y restringir el arrastre de fondo, ya que afecta directamente a la pesquería y captura ejemplares juveniles, añadiendo que deben tomarse decisiones firmes para evitar el cierre completo de la actividad.
Por su parte, César Astete, director de campañas de pesca de Oceana, advirtió que la situación se mantiene en un estado crítico y recordó que desde hace más de una década la organización, junto a la pesca artesanal, viene alertando sobre los riesgos para la merluza común, señalando que tanto el arrastre de fondo como la pesca ilegal son los principales impedimentos para su recuperación.
