Las razones específicas por las cuales las ballenas que llegan a la Patagonia en busca de refugio para reproducirse están en especial situación de peligro. El señalamiento a la sobre pesca, el episodio que fue crucial para los ambientalistas y las voces autorizadas de los especialistas en fauna marina.
Las ballenas corren peligro en las costas de la Patagonia chilena y esto es una realidad que pasó del plano de las denuncias públicas a la evidencia de estudios muy serios.
Lo real es que el espacio de resguardo que les es natural al sur de la región para llegar a refugiarse en su período de reproducción hoy se convirtió en zona de peligro. Los cetáceos encuentran trampas mortales en sitios a los que regresan a través de sus rutas migratorias y que hoy están atravesados por los riesgos de la actividad humana.
Los principales agentes señalados en esta problemática son las empresas productoras de salmón que se asientan en el sur de Chile.
Las denominadas salmoneras colocan trampas para la recolección de krill para alimentar a los salmones. Estos tendidos atrapan a las ballenas y las matan y, lo que no es menor, este hecho en el país trasandino constituye un delito grave.
Dos de los nombres propios que encabezan esta causa son el Centro Ecoceanos y el Centro de Conservación Cetácea. Ambas organizaciones colocan en el frente a la compañía Sernapesca como principal responsable por haber dañado hasta su muerte a dos ejemplares en un período de 15 meses.
La variedad que llega a la Patagonia chilena es la ballena jorobada, que migra en cada período y que se asienta en el sur para su apareamiento.
El Golfo de Corcovado y el Parque Marino Francisco Coloane, conocidos como zonas de los fiordos, son sus hogares para alimento y cría durante los ciclos que van de octubre hasta abril.
Acerca de las ballenas jorobadas de Chile
Esta especie de cetáceos, además de su imponente tamaño, tienen la particularidad de ser acrobáticas por su gran capacidad de saltos.

Con una longitud de 12 a 16 metros tienen cuerpos macizos cubiertos de manchas que funcionan como huellas dactilares: cada espécimen tiene un aspecto único e irrepetible.
También son conocidas por los sonidos que emiten a los cuales se les llaman cantos. Se trata de una forma mediante la cual se comunican entre sí y que las vuelve aún más especiales.
Las ballenas jorobadas han sido estudiadas durante décadas por la ciencia y en la actualidad están consideradas una variedad en situación de vulnerabilidad. Buena parte de los peligros que las persiguen están relacionados con la actividad humana y las industrias pesqueras marítimas.
Por este motivo, son muchas las organizaciones ambientalistas que siguen de cerca y monitorean sus rutas cada año para evaluar el estado de situación en el que se encuentran.
El episodio de aparición de ballenas muertas que marcó un antes y un después
El hecho ocurrió en octubre del año 2024 cuando se encontraron dos ballenas jorobadas en zonas que se encuentran protegidas y restringidas.
Se trata de dos puntos geográficos que son Parque Nacional Laguna San Rafael (Aysén) y en la Reserva Nacional Kawésqar (Magallanes), ambos ubicados en Chile.
El incidente generó un conflicto activo entre agrupaciones y asociaciones ambientalistas y las productoras de salmón de la región. De hecho, se elevó el tema a la justicia chilena lo cual concluyó en la evidencia de que la legislación trasandina tiene vacíos legales que convierten a este tema en un callejón sin salida.
Entre la evidencia presentada en contra de las salmoneras se incluyó estudios post mortem realizados sobre los cadáveres de los especímenes. En los informes se confirma la presencia de elementos de pesca industrial del salmón como redes y cuerdas.
El área en donde sucedió el episodio de las ballenas se encontraba protegido bajo la Ley N° 21.595. Esta normativa ingresó en vigencia en el año 2023 y la legislación incluye penas de prisión para quienes depredasen los ecosistemas naturales o dañen a la biodiversidad autóctona.
La cuestión en este caso es ¿Por qué no se aplica la reglamentación a las grandes empresas que no las cumplen? Este parece ser el punto de conflicto más alto y el que, a fin de cuentas, definiría el futuro de las ballenas en la Patagonia chilena.
