Por qué los productos farmacéuticos para protegerse del sol están señalados como un peligro para la biodiversidad marina. Los datos específicos sobre sus índices de contaminación y las alternativas naturales para reemplazarlos.
Las cremas que se usan para protección solar afectan a la biodiversidad marina y este hecho ya está probado por la ciencia. Sucede cuando las personas transportan el material tóxico en sus cuerpos cada vez que toman contacto con el agua en las playas.
El punto es cómo continuar en medio de dos campañas de concientización en paralelo. Por un lado, la medicina invita y convence a las comunidades para que prevengan enfermedades como el cáncer de piel. Por otra parte, el ambientalismo alerta sobre la afectación de estos productos hacia las especies del mar.
Las variedades más perjudicadas por esta situación son los arrecifes de coral. Estos organismos que son imprescindibles para los ecosistemas de los océanos están en situación vulnerable por muchas razones vinculadas al cambio climático y las cremas solares empeoran aún más las cosas.
En zonas turísticas este panorama se hace mucho más presente. Un ejemplo de esto son las regiones del Caribe en las cuales ya hubo que tomar medidas concretas.
En sitios como Islas Galápagos o Cozumel, ubicados en territorio mexicano, los compuestos químicos con filtro solar ya están prohibidos.
Otro estado que decidió retirar de las costas la utilización de estos artículos fue Hawái. Allí ya en el año 2016 el gobierno local tomó esa decisión por razones conservacionistas.
Ocurre que estos preparados contienen sustancias químicas de alto impacto. Estos dos componentes son nocivos para los corales ya que aceleran su proceso de blanqueamiento.
El ritmo de este ciclo también se hizo más veloz por el calentamiento global con lo cual, ambas causas combinadas son muy peligrosas para la especie.

Entonces ¿Cuáles son las opciones con las que cuentan las personas para protegerse de los efectos de los rayos solares sin contaminar el medio ambiente?
Otras opciones de protección para no afectar la biodiversidad marina
Para proteger a la biodiversidad marina ya se están emitiendo mensajes de concientización que unifican las dos problemáticas: Sí al cuidado de la salud sin dañar a los ecosistemas.
Para esto es necesario que las comunidades conozcan las razones de este pedido y también que sepan cómo reemplazar los productos tradicionales.
Los compuestos que afectan a la biodiversidad marina son fundamentalmente la oxibenzona, el homosalato y el octinoxato. De esta manera, la consigna es chequear que los protectores solares no contengan estos ingredientes.
Pero ¿Existen otras posibilidades saludables y responsables con la naturaleza? Por supuesto que sí y ya están disponibles en el mercado. De hecho, son cada vez más populares y se considera que en un futuro no muy lejano pueden reemplazar a sus antecesores.
Las nuevas versiones contienen óxido de zinc y también dióxido de titanio en dosis adecuadas para reducir el impacto ambiental.
Un punto central, como siempre, es la educación y la visibilización de la problemática. Y no se trata solo de información para las poblaciones sino también para las empresas y sus decisores.
Los protectores solares en cifras
La alerta sobre el deterioro de la biodiversidad marina por los filtros solares no es nueva y la ciencia ya viene trabajando el tema hace tiempo. Al respecto la publicación National Geographic difundió un informe con datos sobre el tema:
- La cantidad de crema solar anual en los océanos oscila en las 25 mil toneladas
En el último medio siglo se extinguieron la mitad de los corales del Caribe
- Durante solo 20 minutos de exposición de un cuerpo en el mar el 25 por ciento de los químicos alcanzan las profundidades
- La proyección para el año 2040 sugiere una pérdida de entre el 70 y el 90 por ciento de la población de arrecifes de coral
- El 10 por ciento del total del daño que sufren los corales está directamente relacionado con los filtros UV de uso humano

Respetar y resguardar a la biodiversidad marina es una responsabilidad y un compromiso de todos los actores sociales. En este caso, el cambio puede partir de actos individuales y es el momento de comenzar.
