Tortuga marina vista desde abajo, nadando hacia la superficie del mar con el cielo visible.
Tortuga marina nadando cerca de la superficie con el cielo de fondo.

Las ballenas jorobadas, el nuevo atractivo de las playas de Río de Janeiro

Por qué y en qué contexto las costas cariocas se colmaron de ballenas jorobadas. El trabajo ambientalista en la ciudad y las características de esta especie protegida. 

Brasil ha enfocado sus esfuerzos en proteger a las ballenas jorobadas y los resultados están literalmente a la vista. 

Las playas de Río de Janeiro tienen una presencia inédita de esta especie con mucha proximidad a los seres humanos que transitan la región.

Luego de varios años de campañas y tareas de protección regresaron a visitar los espacios turísticos. 

Esta situación se dio durante algunos días de julio, justo coincidentes con el Día Mundial de las Ballenas y los Delfines

Los especialistas explicaron que las ballenas jorobadas transitan el océano Atlántico desde la Antártida hasta Bahía o Espíritu Santo. Eligen ese destino por la calidez de las aguas para asentarse durante su tiempo de reproducción. 

En el territorio brasilero existe una propuesta desde hace casi 40 años a favor de cuidar a la fauna marina de todo tipo de amenaza de la actividad humana. Con esta filosofía, los científicos aprovecharon la proximidad con estos animales para recolectar datos y sumar más información. 

Al respecto existe en Río de Janeiro el llamado “Proyecto de Ballena Jorobada” que se dedica a indagar en sus condiciones y en los comportamientos. Este mismo grupo de expertos fue el que indicó que el regreso de los ejemplares tiene una explicación y es que se sienten libres de peligros. 

Sin embargo, los mismos especialistas profesionales recordaron que no se deben bajar las alertas. De forma reciente en la playa de São Conrado se dio aviso por un espécimen muerto en la playa. Mientras tanto, hubo rescates de emergencia de algunos otros por situaciones vinculadas por la pesca con redes. 

Sobre esta última práctica hay que decir que en todo el mundo se orienta a reemplazarla por otras formas más sostenibles. Está comprobado que los antiguos métodos de captura de peces afectan a la biodiversidad y es muy peligroso para especies protegidas como las ballenas jorobadas. 

Para obtener cifras más precisas, el Instituto Baleia Jubarte realizó un censo entre los años 2011 y 2022. El total de ballenas detectadas en el último registro es de 25 mil versus las 1.400 divisadas al inicio del recuento. 

Un punto trascendental en esta historia de recuperación es el de la modificación de la normativa. Fue en el año 1986 que se impuso una multa global a la caza comercial de cetáceos. Fue precisamente a partir de este momento que el aumento de la población se alzó sin detenerse hasta hoy. 

En esta oportunidad, como en tantas otras vinculadas al proteccionismo animal, queda claro que la presencia de normas y la acción política se traducen en buenas noticias. 

Acerca de las ballenas jorobadas

Las ballenas jorobadas se encuentran en situación vulnerable y, por lo tanto, están protegidas en muchos lugares del mundo. 

Tienen la particularidad de ser consideradas sociales, esto quiere decir que es frecuente su avistamiento cerca de las costas, incluso en las de alta densidad turística. 

A este comportamiento se suma que suelen presentar mucha actividad por fuera del agua, por lo cual observarlas resulta muy atractivo. 

Otra de sus características más conocidas es la posibilidad de emitir sonidos a los cuales se los llama “cantos”. 

Por sus inmensas dimensiones todo en ellas tiene magnificencia, desde los movimientos que se pueden ver desde kilómetros hasta la cantidad de agua que mueven a su paso. 

Las ballenas jorobadas se ubican en todos los océanos del planeta con la particularidad que siempre eligen las partes más continentales. Pero, además, tienen largos recorridos migratorios en los cuales buscan sus espacios para parir a sus crías y descansar. 

En la actual situación de cambio climático, muchas veces la especie se ve afectada por las variaciones muy fluctuantes de la temperatura del agua. Por eso, tras largas décadas de lucha contra la caza furtiva y la pesca irregular del krill, su principal alimento, hoy el proteccionismo enfrenta nuevos desafíos para proteger a esta fauna. 

Con todos estos antecedentes, las novedades de Río de Janeiro renuevan las esperanzas en los foros ambientalistas. Un caso que se presenta como ejemplo y como inspiración para seguir apoyando la presencia de ballenas jorobadas cada vez en más puntos geográficos.