Proponen recuperar el sargazo de las playas para elaborar productos orgánicos 
Vida silvestre en las playas del litoral.

Proponen recuperar el sargazo de las playas para elaborar productos orgánicos 

Cómo la ciencia trabaja junto a activistas para aplicar el sargazo en la producción de insumos. Los protagonistas de esta historia, los territorios en los cuales transcurre y porque puede ser una oportunidad para resolver un problema para otras industrias. 

El sargazo es una problemática que se presenta en algunas zonas del Caribe que conlleva importantes trastornos para los rubros de recreación y turismo. 

Se trata de una acumulación de algas en las playas que, en principio, no son tóxicas, pero con las cuales se recomienda no tomar contacto directo. Sucede que, para evitar posibles perjuicios en la salud, los especialistas orientan a evitarlas. 

Por supuesto, en territorios en los cuales el turismo es una fuente de ingresos trascendental para la población, el sargazo es un verdadero drama. 

Además, a causa del cambio climático, el crecimiento de estos organismos marinos aumenta considerablemente cuando la temperatura de las aguas sube. 

Como una respuesta a los trastornos que genera este fenómeno natural una empresa ubicada en República Dominicana comenzó a trabajar en la recuperación de las algas. Para ello, cuenta con la colaboración del equipo de investigadores de la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco, una organización que financia proyectos ambientales. 

El tercer actor que articula con este proyecto es Re.Generation Future Leaders Program, un plan para jóvenes activistas que inician propuestas sustentables. 

El objetivo es tomar de las playas las sustancias del sargazo que hasta el momento se descartaban y usarlas como materia prima. El destino son productos agrícolas orgánicos. 

De este modo, se reemplazan químicos y agrotóxicos por materiales propios de la naturaleza que no contaminan la tierra ni agreden a la biodiversidad. 

Uno de los puntos más interesantes de esta experiencia es que se suplantan los derivados del petróleo y, con esto, se reduce también el consumo de combustibles fósiles. 

El catálogo de ofertas para el agro ya se comercializa en República Dominicana mientras otros lanzamientos están próximos a ver la luz. Se trata de una línea de artículos cosméticos para la cual se está investigando las bondades de las propiedades de los bioactivos del sargazo. 

En tercer lugar, los investigadores creen que las algas también son idóneas para la elaboración de biomateriales. Siempre con el mismo objetivo de proveer al mercado más alternativas sustentables, esta otra faceta recién inicia su fase de desarrollo. 

La idea de todos los participantes de esta iniciativa es extender las zonas de alcance a otras naciones del Caribe como Colombia, pero también en Europa a España. Además, hay buenas perspectivas respecto a Estados Unidos, donde el Departamento de Agricultura ya aportó su visto bueno. 

Acerca del sargazo y su problemática para el turismo del Caribe 

Pero ¿Cómo podría contribuir este negocio a la industria del turismo? Está claro que el ocio y el esparcimiento necesitan playas libres de algas. Respecto de esto, hay beneficios para todos. 

La buena noticia es que, para la producción de insumos orgánicos con algas, estas deben ser retiradas de las costas. El proyecto que se desarrolla en el presente en Santo Domingo, capital de República Dominicana, retira el material de su propio país y también de México, Puerto Rico, Antigua y Barbuda y Puerto Rico.  

La metodología la despliega la misma empresa productora con barcos pesqueros artesanales que son capaces de cargar hasta 70 toneladas de algas cada día. Luego, los organismos son trasladados hasta la planta lo más rápido posible para que no pierdan su frescura. 

Es importante subrayar que las naves que extraen las sustancias usan formas sostenibles para la recolección sin perjudicar a los ecosistemas. De esta forma, el beneficio, es múltiple para la fabricación de los productos y para la limpieza de las playas, lo cual es fundamental para el turismo. 

Esta solución ocurre en la antesala de una temporada que se presenta crítica para esta industria a causa de los pronósticos de sargazo. En sitios geográficos como la Riviera Maya, por ejemplo, se alzó una alerta que desde el mes de junio invita a los visitantes a constatar esta situación previamente a su llegada. 

Pero, además, este fenómeno tiene características impredecibles con lo cual, de un momento a otro, espacios paradisíacos pueden modificar su paisaje sin previo aviso. Es por eso que esta propuesta genera muy buenas expectativas para resolver y subsanar con ciencia y tecnología parte las consecuencias de la crisis climática.