Cómo logró el CONICET convertir una expedición científica clásica en un espectáculo transmitido por internet. Los lineamientos de una investigación en la cual participaron importantes actores de la ciencia del mundo y los hallazgos de este importante acontecimiento.
Gracias a una iniciativa del CONICET en conjunto con el Schmidt Ocean Institute durante la última semana de julio fue posible ver el fondo del mar en tiempo real.
La transmisión se hizo efectiva a través de la plataforma YouTube. Mediante un sistema de streaming los visitantes pudieron visualizar todo lo que ocurría en las profundidades submarinas acompañados por el relato en vivo de científicos en español y en inglés.
Este episodio quedará en la historia como la primera vez que el Schmidt Ocean Institute elige a científicos de otro país para liderar una investigación. Además, también se inauguró el formato de expedición filmada y reproducida en el mismo momento de los hechos.

El estudio tuvo su base en el Cañón Submarino de Mar del Plata, en la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires. Bajo el nombre Talud Continental IV, la campaña comenzó el 23 de julio en el buque R/V Falkor.
Con una posibilidad técnica de obtener imágenes a más de 3.500 metros en lo profundo del océano el despliegue permitió ver numerosa cantidad de especies nativas. Algunas de ellas fueron los corales multicolores, pulpos, caracoles, langostas, esponjas y mucho más se pudo contemplar en primer plano en las pantallas.
El grupo compuesto por más de 30 profesionales de la ciencia de toda la Argentina tomó muestras del fondo del mar a la vez que explicaron los datos técnicos.
La importancia de conocer el fondo del mar
Las expectativas respecto a este trabajo en conjunto entre CONICET y Schmidt Ocean Institute son altísimas. Como bien se ocuparon de remarcar los propios los investigadores en su conferencia de prensa se trata de una búsqueda orientada a la ciencia clásica.
Con el propósito de obtener la mayor cantidad de resultados posibles utilizando el sofisticado equipamiento a disposición se trazaron los siguientes ejes:
- Observar y clasificar especies con el fin de registrar la biodiversidad local
- Evaluar el estado de situación en las profundidades en cuanto a calidad del agua
- Hacer análisis genéticos y de sustancias marinas en general
- Medir volúmenes de contaminación por plásticos y otras sustancias
- Saber cuánto afectó el cambio climático a la vida en el fondo del mar

Vale mencionar que en la región sur del continente nunca antes hubo posibilidades de trabajar con técnica de este calibre. Lo mismo cuenta para la transmisión en calidad de imágenes 4K.
Además de conocer el fondo del mar propiamente dicho, las comunidades tuvieron la posibilidad de visualizar la forma en la cual trabaja la ciencia. Durante largas horas, fueron los mismos miembros de CONICET los conductores de este streaming en el cual se explicó cada procedimiento y se aportaron datos biológicos.
Un tema no menor es la exposición mundial que aporta un evento de estas características. Un acontecimiento que deja en primer plano el nivel de la ciencia argentina en general y de los integrantes del ente en particular.
Acerca del Schmidt Ocean Institute
El Schmidt Ocean Institute es una organización sin fines de lucro que se ocupa de investigar los océanos de todo el mundo.
Desde el año 2009 esta fundación difunde conocimiento marino y promueve actividades conjuntas y colaborativas en distintos puntos del planeta.
Esta institución tiene su foco puesto en la divulgación científica y la importancia de los mares para la vida de todas las especies. Por esta razón, también se ocupa de trabajar la problemática de la contaminación por plásticos.
Con una misión y una visión apoyadas férreamente en la innovación tecnológica como soporte principal el objetivo final es obtener cada vez más datos e información.
A pesar de contar con una importante repercusión a nivel global, el Schmidt Ocean Institute admitió su sorpresa por las repercusiones por esta experiencia. Sin dudas, la elección de este organismo hacia el CONICET constituye un hito científico para Argentina.
