En qué consiste la investigación que logró comprender cómo se reorganizaron los océanos en la antigüedad. Dónde se llevó a cabo el trabajo, quiénes fueron los responsables y qué implicancias tiene en tiempos de cambio climático. Cuáles fueron los otros relevamientos de igual relevancia presentados en lo que va del siglo
¿Pueden los océanos reconstruirse después de grandes crisis biológicas y continuar con la vida submarina incluso con más fuerza y resiliencia?
Esta pregunta se hizo un equipo de especialistas de la Universidad McGill que se abocó a realizar un análisis sobre los ecosistemas marinos.
El estudio se ubica en la Formación Paja de Colombia, una unidad geológica de la primera parte del Cretácico Temprano, hace unos 120 millones de años.
Entre las principales conclusiones los investigadores lograron ver que, en aquel momento, la cadena alimenticia estuvo compuesta por 7 niveles de eslabones. Luego de una gran extinción masiva a nivel global, el sistema de escalas se recompuso en el tiempo.

Si bien está comprobado que muchas de las especies de aquellos años no lograron persistir, a grandes rasgos los ecosistemas de los océanos sí se reconstruyeron. Entre los desaparecidos se encuentran algunas variedades de reptiles marinos, todos de largas longitudes mayores a los 10 metros, de las cuales quedaron restos fósiles.
La formación de piezas geológicas que se encuentran en Colombia permitió estudiar cómo eran las cadenas alimenticias y la composición morfológica de los principales ejemplares.
Según el informe, algunos individuos como las orcas o los tiburones blancos, pudieron permanecer en el planeta y conservar su rol de grandes predadores. Esto habla de una lucha evolutiva con ganadores y perdedores cuando aún no era viable considerar ningún tipo de intervención de la actividad humana en los procesos naturales.
El énfasis del reporte está puesto en las dimensiones de los especímenes, descriptas como “colosales”. Para lograr dar cuenta de las posibles dimensiones, el grupo de expertos comparó el simulacro de ecosistema antiguo con uno actual de zonas de similares condiciones en el centro del mar Caribe.
Los resultados de este análisis son de vital importancia para comprender el posible comportamiento de los océanos frente a las vicisitudes del cambio climático. Por esta razón, los resultados fueron difundidos en Zoological Journal of the Linnean Society, una revista científica editada por la Oxford University Press.
El gran mérito del trabajo de la Formación Paja de Colombia es que, por primera vez, se determina la gran capacidad de reconstrucción de la biodiversidad en crisis masivas.
Otros estudios que analizaron los océanos en todo el mundo
Previamente al trabajo realizado en Colombia se realizaron varios estudios de paleontología en todo el planeta también con el propósito de comprender a los océanos.
Para entender cómo se crearon los ecosistemas y cómo se desarrollaron los hábitats naturales a lo largo de la historia estos son algunos de los estudios más destacados:
- En el 2008 se llevó adelante una colaboración entre equipos de China y de Canadá mediante la cual se obtuvo información sobre las redes tróficas de yacimientos de hace 505 millones de años de antigüedad. Así se supo que, en aquel tiempo, los ecosistemas marinos presentaban similitudes con los actuales en cuanto a depredación y modelos de consumo.
- En el 2014 el mismo equipo que en 2008 inició otro proyecto en Alemania, esta vez con el foco en los océanos, pero 48 millones de años atrás. Gracias a la comparación de ambos análisis se llegó a la conclusión que los roles actuales de la biodiversidad se establecieron después de la extinción del Cretácico–Paleógeno.
- Ya en el 2023 en China se llegó a la conclusión que las comunidades submarinas tienen la capacidad de reorganización luego de la crisis de extinción masiva. Esto ocurrió luego de un estudio con perspectiva de más de 250 millones de años hacia la antigüedad que se enfocó en descubrir cómo reaccionaron las especies tras la bisagra histórica entre el Pérmico y el Triásico.
En el actual contexto de cambio climático todas las evidencias científicas son de gran ayuda para intentar proteger a la biodiversidad de posibles desastres ecológicos masivos. En este sentido, cada nuevo hallazgo de la ciencia contribuye a mejorar las decisiones para salvar a los océanos.
