Tiburón martillo en su hábitat natural, símbolo de la biodiversidad marina y la necesidad de conservación oceánica.
Tiburón martillo nadando en el océano azul, visto desde abajo, con su característica cabeza en forma de T y cuerpo hidrodinámico.

Tiburones en peligro: el proyecto proteccionista de las comunidades colombianas

Las características de la especie de tiburones más pequeña del mundo y su actual situación en peligro de extinción. El plan creado por comunidades nativas en Colombia para lograr su supervivencia y el espacio que crearon especialmente para su conservación. 

Los tiburones martillo Sphyrna Corona, también conocidos como “cachudas amarillas”, necesitan ayuda para su supervivencia y en Colombia surgió un plan para ayudarlos.

Esta variedad es la más pequeña dentro de la especie y, a diferencia de otras, tiene una longitud de poco menos de un metro. Su presencia es usual en las costas colombianas del océano Pacífico y, de hecho, los pescadores solían verlos en sus redes.

Desde hace un tiempo estos tiburones ingresaron en la lista de animales que están en peligro extremo de extinción. Más en concreto, desde el año 2020 el panorama para la “cachuda amarilla” se tornó más que urgente. 

Un grupo de científicos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, también mencionada como UICN, se dedicó a estudiar a estos ejemplares. 

Una de las primeras observaciones fue que, con el tiempo, redujeron sus zonas de permanencia. Si bien en el pasado se los podía encontrar a lo largo de las corrientes pacíficas desde México hasta Perú, hoy su área se minimizó de forma considerable. 

Desde la década de 1990 estos tiburones ya no son divisados ni en el territorio mexicano y en el centro y sur del continente rara vez se los encuentra. 

Sin embargo, Colombia es el país en el que sí están presentes y en donde la mayor parte de los especímenes gozan de buenas condiciones de vida. 

¿Por qué en las riberas colombianas los tiburones Sphyrna corona definitivamente encontraron su lugar? En la respuesta a esta pregunta mucho tiene que ver el trabajo de conservación encarado por un grupo mixto conformado por expertos biólogos y pescadores pertenecientes a las comunidades locales. 

Acerca de “cachuda amarilla”, uno de los tiburones más pequeños del mundo

De todas las especies existentes de tiburones, el llamado “cachuda amarilla” es el más pequeño. 

En actual peligro severo de extinción, según las más recientes investigaciones, su población se redujo más de 80 por ciento en lo que va del siglo XXI. 

A lo largo de la historia, estos tiburones fueron víctimas de la caza furtiva pero también de los daños sufridos durante la pesca, los cuales, muchas veces, les generan la muerte. 

Dada su condición crítica, se iniciaron los proyectos propuestos por las comunidades originarias colombianas que buscan lograr su sobre vida. Para conseguirlo, la receta es combinar la información que aporta la ciencia con el compromiso de la sociedad civil.  

Sobre el proyecto proteccionista para proteger tiburones

El área protegida para los tiburones en el Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga cuenta con el compromiso de todas las comunidades del lugar. 

Este lugar ubicado en la costa del Pacífico en Colombia tiene condiciones muy favorables para la preservación de los tiburones “cachuda amarilla”. Su extensión asciende a más de 470 kilómetros cuadrados y alberga a casi 1.400 especies en total. 

Este sector cuenta con la denominación oficial de protección desde el año 2010 gracias a la solicitud de los referentes de las poblaciones locales. Los grupos afrocolombianos se reunieron para pedir al Estado que les otorgue la gestión del territorio para convertirse en los guardianes de la biodiversidad y lo obtuvieron. 

En el presente el trabajo que hacen los pobladores se combinan con los aportes de los biólogos que estudian la evolución de los tiburones martillo. De este modo, los pescadores artesanales cuentan con información e instrucción para no perjudicar a la especie ni a los ecosistemas. 

Pero, además, los trabajadores pudieron aportar a los científicos los datos necesarios para ubicar a los ejemplares para su estudio. Hasta allí fueron en conjunto gracias a la ayuda de la tecnología con la cual se guiaron para proceder en las investigaciones. 

No se trata del primer caso en el cual habitantes locales junto con especialistas accionan en equipo para revertir problemáticas ambientales. Para los tiburones “cachuda amarilla” queda mucho esfuerzo hacia el futuro y, por esto, ambos equipos apuestan a seguir sumando voluntades.